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PULPOS DE PARED En estos rincones tan
humanos , otros tipos de bacterias luchan denodadamente contra los invasores del
doctor Salmon con unas armas muy efectivas: chorros de antibióticos que
resultan mortales para el invasor. Sin embargo, la salmonella
también produce un antibiótico agresivo, mediante el cual puede eliminar las
bacterias intestinales y producir la conocida y temida intoxicación. Pero ello no debe llevarnos
a la paranoia, ni hacernos llegar a los extremos de Louis Pasteur, el
perseguidor de los bacilos, que siempre portaba una lupa cuando iba a
comer a una casa desconocida. Si pasamos junto a una
pared húmeda, camino de la sala, podemos observar otro habitante invisible y
hogareño que ha llegado por el aire en forma de espora y se ha
adherido al muro. Son los hongos. Si la pared está seca, la
espora rebota, pero si el clima es húmedo resulta de lo más acogedor e
inmediatamente empieza a crecer como un pulpo mutante con un gran número de
brazos o hifas, que le servirán para atrapar los alimentos tales
como granos de azufre, cola del papel pintado si lo hay o los metales disueltos
en la pintura. De hecho, cuando se pasa
cerca de una pared húmeda no advertiremos su presencia, pero sí el olor a moho
que producen y que procede de la expulsión de gases por exceso de
alimentos.
Temuco, Chile; actualizada 26 de Septiembre de 2002 |